El Counselling se basa en el modelo de "ayudar a ayudarse a sí mismo". Para aplicarlo adecuadamente, el Counsellor debe haber atravesado un proceso formativo y experiencial suficiente, incluyendo práctica personal y supervisada.
El Counsellor no es una figura de poder ni posee un conocimiento superior sobre la vida del cliente. Interviene únicamente porque el cliente solicita asistencia, ofreciendo perspectivas que faciliten los cambios que este desea.
El Counsellor no realiza psicodiagnóstico ni interviene sobre "el síntoma". Su función es facilitar la comunicación, las relaciones interpersonales e intrapsíquicas, ayudando a comprenderse cognitivamente y reconocerse emocionalmente.
La creatividad se considera un recurso esencial para el desarrollo humano. El Counsellor debe promover las condiciones necesarias para estimular la creatividad del cliente.